Dos años de glorias escarlatas
Los rojos de Municipal fueron los amos y señores del fútbol de Guatemala en 1973 y destronaron a los cremas del Comunicaciones. Este octavo diploma fue a través del entrenador uruguayo Rubén Amorín.
En 1974 fueron los dueños de la IV Copa de la Fraternidad Centroamericana, luego superaron a sus adversarios centroamericanos en los torneos de campeones y subcampeones de la CONCACAF y como finalistas del istmo. Enfrentaron al representativo del Caribe, al cual también le ganaron, para ceñirse la corona de la CONCACAF, título que se venía buscando desde su iniciación en 1962.
Culminó su gran actuación del ‘74 con el noveno pergamino de Liga. Hasta el momento ha sido el único equipo guatemalteco que le ha brindado a su afición y a la historia guatemalteca el único campeonato de la CONCACAF. Y todo esto, bajo la dirección del técnico charrúa Amorín.
El decimo trofeo de Liga
Fue en 1976. Un torneo con protestas cremas y de un juego en la hexagonal con los famosos cuatro cambios en lugar de tres. De los 14 equipos que participaron sólo seis encabezaron la tabla de 26 juegos sin perder. Municipal finalizó de tercero. Los rojos, dirigidos por el entrenador argentino Salvador Pericullo.
La hexagonal se jugó a una sola vuelta y exclusivamente en el estadio Mateo Flores. Los rojos derrotaron al Tip Nac alineando a un cuarto elemento. Hubo protestas, pero la Liga de No Aficionados anuló el juego y fue así como los escarlatas se llevaron los honores de la hexagonal y campeonizaron.
Los cremas adujeron que jugaron 31 partidos con 19 triunfos y doce empates para los 50 puntos. Los rojos en cambio, con 19 victorias, siete nivelaciones y cinco derrotas, para 45 unidades.

Tres liguillas para los rojos
Tardaron nueve años en recuperar un trono perdido, 11 años de penurias y sinsabores. Esta fase negativa empezó en 1977 y culminó en 1987. La época negra para los rojos empezó en el torneo de liga 1980, donde en la octogonal por el cetro quedó de último.
1986 marcó el inicio de nuevos directivos con la única visión de colocar a los rojos en el lugar que les correspondía. Es así que desde esa fecha Municipal volvió a ser una vez más parte de la afición de la República.El 9 campeonato de Liga
Sucedió en 1987. Un campeonato a tres vueltas con cuatro clasificados, para definir al monarca. Los rojos tenían ya medio boleto, pues fueron los amos de la fase de clasificación. Al jugarse la cuadrangular a dos vueltas, el Aurora fue el primero y se fue a partido extra contra Municipal.
Empate a cero en los tiempos reglamentarios y en tiempos extras. En la serie de penaltis Municipal campeonizó ante 23 mil espectadores. Miguel Angel Brindisi, argentino, le dio su pergamino número 11, a base de orden y disciplina.
El bicampeonato y otro trofeoUna vez más los rojos del Municipal fueron los primeros en la fase de clasificación del torneo de Liga 1988 y los dueños también de la cuadrangular. Llegó sin problemas a su racimo de torneos de liga obtenidos desde el lejano año de 1942, que fue primero. El técnico Miguel Angel Brindisi fue el conductor.
Por fin... un tricampeonato
Comunicaciones ya lo era en dos ocasiones y los rojos festejaron dicho acontecimiento en la fase de clasificación, pues al ganarla le disputaron el título al Deportivo Suchitepéquez, que se afianzó en la hexagonal.
Se fue a juego extra en el Mateo Flores por el pergamino y ganaron los rojos por 1-0 ante el delirio de 27 mil aficionados. Walter Ormeño, entrenador peruano, dirigió a los rojos a lo largo de todo el torneo.
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